¿Cómo actuar si sospechamos de un golpe de calor?
Llega el verano, sube las temperaturas, y hay que tener un especial cuidado con los menores que son más sensibles a los golpes de calor.
Nunca debemos olvidar que el golde de calor es una urgencia médica extrema. Se produce rápidamente (en pocos minutos), y si no se trata inmediatamente, puede evolucionar de forma drástica y provocar incluso la muerte.
Es primordial trasladar al niño aún hospital. Pero mientras tanto, si estamos ante un niño con un golpe de calor, debemos:
-Colocarlo tumbado boca arriba a la sombra, en un sitio fresco y ventilado.
-Quitarle la ropa.
-Colocar compresas frías (nunca hielo) en la cabeza, cara, cuello, nuca y pecho.
-No sumergir al pequeño en agua helada. Ni realizar friegas de alcohol.
-Si el niño está consciente y sin vómitos, debe beber agua fresca o una bebida isotónica.
-Si el niño está inconsciente, avisar 112 y si es preciso realizar reanimación.
Trasladar al crío al hospital lo antes posible, para que sea valorado.
¿Se puede prevenir estos casos?
El principal tratamiento del golpe de calor es la prevención, anticiparse y evitar que el niño se enfrente a esta situación.
Para ello, cuando el las temperaturas son altas hay que tomar una serie de precauciones:
-Hidratar con frecuencia a base de líquidos (pecho en lactantes), sin esperar a que ellos lo pidan, especialmente si van a realizar una actividad física prolongada. Las comidas deben ser ligeras, la fruta y las verduras frescas ayudan a reponer sales perdidas por el calor.
-Limitar el ejercicio físico excesivo en las horas más calurosas del día. Proponer para esos momentos, juegos más tranquilos que eviten deshidratación. Si acudimos a la piscina o a la playa evitar grandes exposiciones al sol en horas 10 h a 18 h.
-Ropa adecuada, la más adecuada es la ropa transpirable, ligera, holgada y de colores claros. No olvidar proteger la cabeza de los niños con un gorro ligero y aplicar protección solar siempre que estén expuestos al sol.
-Mantener a los niños en lugares a la sombra, con aire acondicionado o ventiladores, si es posible. Es aconsejable que se bañen o mojen con cierta frecuencia.
-No dejar a los niños solos en el coche bajo ningún concepto, ni al sol, ni a la sombra, aunque se dejen las ventanillas abiertas. Los vehículos en el verano pueden alcanzar en su interior temperaturas altísimas y no se debe olvidar que es causa de golpes de calor fatales todos los veranos. Llamar al 112 inmediatamente si ve a un niño solo en un vehículo.
Pediatra Isaac Tueti.
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